Los 7 errores más comunes que observamos en las personas que emigran a España
Cada año ayudamos a decenas de holandeses y belgas a comprar una vivienda y a mudarse a España. En este proceso, vemos que suelen repetirse las mismas preguntas, dudas y, a veces, también los mismos errores.
Por suerte, la mayoría de los errores se pueden evitar fácilmente si te preparas bien.
¿Está pensando en emigrar a España? Según nuestra experiencia, estos son los siete principales escollos.
1. Enamorarse de una vivienda antes de conocer la zona
Quizás este sea el error más común.
Durante las vacaciones, la gente se encuentra con una preciosa villa o un apartamento y decide casi de inmediato que ese va a ser su nuevo hogar.
Pero una vivienda no se compra solo para el presente. También se compra el entorno, los servicios, la accesibilidad y el estilo de vida que la acompaña.
Por eso, siempre recomendamos elegir primero una región, luego una localidad, después un barrio y, por último, una vivienda.
2. Pensar que toda España es igual
Mucha gente subestima lo grandes que son las diferencias dentro de España.
La vida en la Costa Blanca es diferente a la de la Costa del Sol. El norte de España difiere enormemente de Andalucía y también existen grandes diferencias entre las propias localidades costeras.
Piensa, por ejemplo, en:
- clima;
- mucho ajetreo en temporada alta;
- comunidades internacionales;
- servicios;
- accesibilidad;
- precios de la vivienda.
Por eso, tómese su tiempo para visitar diferentes regiones antes de tomar una decisión definitiva.
3. No tener una idea realista de los costes
España suele ser más barata que los Países Bajos o Bélgica, pero no todo es automáticamente más económico.
Mucha gente se fija sobre todo en el precio de compra de una vivienda, cuando hay otros gastos que hay que tener en cuenta.
Por ejemplo:
- gastos de compra;
- impuestos municipales;
- seguros;
- servicios públicos;
- el mantenimiento de una vivienda o una piscina;
- gastos de coche.
Un presupuesto realista evita sorpresas a posteriori.
4. No prestar suficiente atención al español
En muchas zonas costeras te las arreglarás perfectamente con el neerlandés o el inglés. Sin embargo, observamos que las personas que aprenden español suelen integrarse antes y sentirse más a gusto.
Incluso unos conocimientos básicos de español son de ayuda para:
- citas médicas;
- relaciones con los vecinos;
- trámites administrativos;
- tiendas y servicios locales.
No hace falta que hables español con fluidez desde el principio, pero cada paso cuenta.
5. Subestimar la cantidad de papeleo que conlleva
Emigrar siempre conlleva trámites burocráticos.
Piensa en cosas como:
- solicitar un número NIE;
- inscripción en el ayuntamiento;
- residencia regelen;
- seguro médico;
- impuestos;
- asuntos bancarios.
Para muchas personas, esto puede resultar abrumador al principio. Por suerte, casi todos los trámites se pueden resolver sin problemas una vez que se sabe qué documentos se necesitan.
6. Pensar que la vida es como unas vacaciones
Muchas personas llevan años soñando con vivir bajo el sol de España.
Pero también en España hay que hacer la compra, ocuparse de los trámites y, a veces, simplemente trabajar.
Los primeros meses suelen parecer unas vacaciones, pero después empieza la rutina diaria.
Quienes se mudan con expectativas realistas suelen tener una transición más fluida que quienes esperan que todas sus preocupaciones desaparezcan automáticamente en cuanto se instalan en España.
7. Querer hacerlo todo por tu cuenta
Comprar una vivienda, emigrar y empezar una nueva vida en otro país es un gran paso.
Mucha gente intenta averiguarlo todo por su cuenta a través de grupos de Facebook, foros y fuentes de Internet sueltas.
Es posible, pero a menudo genera confusión porque las normas cambian y la información no siempre es completa ni está actualizada.
El asesoramiento profesional puede ahorrar mucho tiempo, evitar la incertidumbre y prevenir errores.
La lección más importante
La mayoría de las emigraciones a España salen muy bien. Las personas más felices suelen tener una cosa en común: se han preparado bien.
Han investigado la región, han calculado su situación financiera, se han familiarizado con la cultura española y se han fijado unas expectativas realistas.
Una emigración satisfactoria no empieza por encontrar una vivienda, sino por tomar las decisiones adecuadas antes de la mudanza.
Con la preparación adecuada, vivir en España puede convertirse precisamente en lo que tanta gente sueña: un nuevo capítulo con más sol, más relax y una mejor calidad de vida.