Saludos desde Biar: castillo, historia y vida de interior
Saludos desde Biar: castillo, historia y vida de interior
Biar se encuentra en el Alto Vinalopó, en el interior de la provincia de Alicante. El casco urbano se extiende alrededor de una colina coronada por un impresionante castillo medieval y está rodeado por sierras, pinares, olivares y paisajes rurales. Aproximadamente la mitad del término municipal es superficie forestal.
Es una Alicante completamente diferente de la costa: calles medievales, antiguas puertas, gastronomía de montaña y tradiciones locales que continúan marcando el calendario anual.
Castillo de Biar
El Castillo de Biar ocupa un cerro situado a unos 750 metros de altitud.
Su origen es islámico y gran parte de la fortaleza data del siglo XII. La primera referencia documental conocida aparece en el Tratado de Cazorla de 1179.
Conserva un doble recinto amurallado y una gran Torre del Homenaje de unos 19 metros de altura. En su interior destaca una extraordinaria bóveda almohade de arcos entrecruzados.
Desde 2024 el monumento dispone además de una nueva musealización con paneles, maquetas, recreaciones históricas y un mirador.
Frontera entre Aragón y Castilla
Biar tuvo una importancia estratégica enorme durante la Edad Media.
El Tratado de Almizra de 1244 estableció la división entre las zonas de expansión de Aragón y Castilla. Biar quedó vinculada a Aragón, mientras Villena pertenecía al espacio castellano.
Jaime I sitió la localidad desde septiembre de 1244 hasta febrero de 1245, cuando el qa'id Muça Almoravit entregó finalmente el castillo.
En 1287 Biar se convirtió en villa real con voto en las Cortes de Aragón. Su lema histórico, Obri i tanque el regne, recuerda precisamente su función como puerta fronteriza del antiguo reino.
Un casco medieval bajo el castillo
El centro histórico conserva una trama de calles concéntricas adaptadas a las curvas de la montaña.
Todavía permanecen antiguas entradas como el Arco de San Roque y el Portal de la Torreta, además de tramos de murallas islámicas y cristianas medievales.
La Calle Mayor conecta diferentes plazas y continúa siendo uno de los principales escenarios de la vida y las fiestas locales.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
La iglesia parroquial es uno de los grandes edificios monumentales de Biar.
Combina arquitectura gótica con una destacada portada renacentista-plateresca. En su interior sobresale la Capilla de la Comunión, añadida a finales del siglo XVII, con cúpula, estucos y frescos.
Junto con el castillo, forma la imagen más característica del casco histórico.
Acueducto Ojival
A las afueras se encuentra el espectacular Acueducto Ojival, construido en 1490.
Tiene unos 70 metros de longitud y tres arcos. Su finalidad era conducir agua de riego sobre la Rambla dels Molins y su construcción se atribuye al prestigioso arquitecto Pere Compte.
Desde aquí se obtiene además una excelente perspectiva del castillo.
El Plátano de Biar
En el Paseo del Plátano crece uno de los grandes símbolos naturales del municipio.
Este Platanus orientalis tiene más de 350 años, supera los 26 metros de altura y su tronco alcanza aproximadamente seis metros de perímetro.
Durante siglos ha formado parte de un espacio de encuentro, descanso y abastecimiento de agua.
Santuario de Nuestra Señora de Gracia
Entre los pinares se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Gracia.
Su decoración incluye elementos neoclásicos, una portada rococó y frescos realizados por Tomás Belando en 1757.
El entorno funciona también como área recreativa y punto de partida de diferentes rutas de senderismo.
Moros y Cristianos
Las principales fiestas se celebran del 9 al 13 de mayo en honor de la Mare de Déu de Gràcia.
Recuerdan los enfrentamientos entre los almohades y las tropas de Jaime I. Desfiles, bandas de música, pólvora y siete comparsas llenan Biar durante varios días.
La Bajada de la Virgen
Uno de los actos más singulares tiene lugar la noche del 10 de mayo.
La Virgen desciende desde su santuario hacia la villa mientras cientos de hogueras iluminan el recorrido.
La mezcla de montaña, noche, fuego y procesión crea una imagen muy diferente de los grandes desfiles urbanos de otras fiestas de Moros y Cristianos.
Ball dels Espies y Mahoma
El 11 de mayo se celebra el Ball dels Espies.
El acto combina folklore, representación teatral y tradición festera y culmina con la llegada de la efigie de Mahoma al castillo levantado en la plaza para las embajadas.
Es una de las costumbres que diferencian claramente las fiestas de Biar de las de otras poblaciones.
Rei Pàixaro
En enero se celebra Sant Antoni i el Rei Pàixaro.
La tradición se mantiene el fin de semana próximo al 17 de enero e incluye antorchas, danzas, hogueras, una cabalgata y la tradicional Cavallà con animales.
Es una de las tradiciones históricas más particulares del municipio.
Cerámica y alfarería
Biar posee una importante tradición de alfarería y cerámica vidriada.
El Museo Etnográfico Miguel Maestre Castelló reúne más de mil piezas distribuidas en once salas. Además de cerámica, expone arqueología, muebles, herramientas, objetos festivos y elementos relacionados con antiguos oficios.
El museo ocupa una casa señorial del siglo XIX y permite comprender la vida cotidiana de generaciones anteriores.
Montañas y senderismo
Biar está prácticamente rodeada de montaña y alrededor de la mitad del término es forestal.
La PR-CV 55 Sierra de Fontanella tiene unos 21,3 kilómetros y pasa por pinares, barrancos y zonas situadas a más de 1.100 metros.
También existen senderos botánicos en Reconco y Sierra del Frare para quienes buscan recorridos más cortos.
Gastronomía
La gastronomía tradicional incluye gazpachos manchegos, arròs caldós, arroz con conejo, olleta y puchero con pelotas.
Las hierbas de montaña, embutidos y productos agrícolas tienen un papel importante. En repostería aparecen rollos de anís, almendrados, mantecados y otros dulces tradicionales.
Biar tiene además tradición de turrón, miel, almendras y aceite de oliva.
Vivir en Biar
Biar funciona durante todo el año como una población española real, con comercios, centro de salud, educación, deporte y restauración.
En el centro aparecen pisos y casas tradicionales. Fuera del casco urbano resulta más fácil encontrar chalets, viviendas independientes y propiedades rurales con terreno.
La costa queda más lejos, pero a cambio se obtiene más naturaleza, tranquilidad y normalmente mayor espacio.
Comprar vivienda en Biar
Para comprar recomendamos definir primero si se prefiere casco urbano o campo.
En el centro resulta más fácil realizar las actividades diarias andando. Fuera del pueblo, coche y buena accesibilidad se vuelven mucho más importantes.
En fincas y viviendas rurales debe comprobarse siempre la situación registral y urbanística de vivienda, piscina, anexos y terreno.
Mudarse a Biar
Biar puede resultar especialmente atractivo para quienes realmente buscan integrarse en la vida española.
La presencia internacional es mucho menor que en las urbanizaciones costeras. Por ello, hablar español y participar en la vida local cobra rápidamente importancia.
A cambio, fiestas, asociaciones, plazas y tradiciones continúan ocupando un lugar central dentro de la comunidad.
Por qué merece la pena descubrir Biar
Empiece recorriendo el casco medieval hasta el castillo. Visite después la iglesia, el Museo Etnográfico y el enorme Plátano.
Continúe hacia el acueducto y el Santuario de Nuestra Señora de Gracia y reserve otro día para caminar por la Sierra de Fontanella o Reconco.
Y si llega entre el 9 y el 13 de mayo, encontrará un Biar completamente diferente.
Castillo almohade, calles medievales, antiguas tradiciones y montañas cubiertas de pinos alrededor de un auténtico pueblo alicantino.
¡Saludos desde Biar!